La tendinopatía, comúnmente llamada “tendinitis”, engloba diversas condiciones que generan dolor musculoesquelético. La tendinitis clásica corresponde a la inflamación aguda de un tendón tras una lesión reciente. Sin embargo, la forma más frecuente en casos crónicos es la tendinosis, caracterizada por la degeneración del colágeno sin inflamación activa. Esta requiere ejercicios de carga más que reposo o antiinflamatorios. Por otro lado, la tenosinovitis afecta la vaina que recubre el tendón, no al tendón mismo. Un diagnóstico preciso resulta esencial para distinguir estas afecciones. Solo así se aplican estrategias de tratamiento adecuadas que aseguren una recuperación exitosa.
👉 Agenda tu valoración en Clínica Mestre y empieza tu recuperación hoy mismo
¿Qué es la tendinitis?
La tendinitis es la inflamación de un tendón, la estructura fibrosa que conecta el músculo con el hueso. Para entenderla fácilmente, imagina el tendón como una cuerda resistente. Cuando esa cuerda se sobreusa, se tensa o se somete a microgolpes repetidos, empieza a desgastarse y a doler. La evidencia moderna muestra que en la mayoría de los casos no existe solo inflamación: muchas tendinopatías presentan degeneración del colágeno, microlesiones y cambios en la estructura interna del tendón. Por esto, cada vez se usa más el término tendinopatía, que engloba:
- Tendinitis: fase inflamatoria.
- Tendinosis: fase degenerativa.
- Paratendinitis: inflamación de la vaina que rodea el tendón.
Además, se clasifican según su duración:
- Aguda: menos de 2 semanas.
- Crónica: más de 6 semanas.
Causas y factores de riesgo
Aunque la causa más común es la sobrecarga, hay múltiples factores que aumentan el riesgo:
- Sobrecarga o movimientos repetitivos
La tendinopatía es el resultado de un desequilibrio entre la carga repetitiva y el tiempo de recuperación, afectando diversos ámbitos de la vida diaria. En el entorno laboral, tareas desde la digitación hasta la carga pesada generan microtraumatismos, mientras que en el deporte, los movimientos explosivos y saltos sobrecargan estructuras clave como rodillas y hombros. Incluso el uso excesivo del celular ha dado lugar a patologías modernas por el movimiento constante de pinza del pulgar. En todos estos escenarios, el factor determinante es una exposición que supera la capacidad de adaptación del tendón, agravada por una mala ergonomía. Por tanto, la prevención y el éxito del tratamiento dependen de ajustar la dosis de actividad y mejorar la biomecánica para permitir que el tejido se repare adecuadamente.
- Biomecánica y postura
La tendinopatía se origina principalmente por factores biomecánicos que pueden corregirse para evitar la lesión. Los desbalances musculares, como la debilidad en el core o glúteos, fuerzan a los tendones a compensar cargas. Asimismo, una técnica de entrenamiento deficiente impone picos de tensión dañinos que superan la resistencia del tejido. Las posturas incorrectas y prolongadas también acortan la musculatura, afectando la nutrición natural del tendón. Por ello, un tratamiento efectivo debe ir más allá del alivio del dolor y centrarse en el equilibrio muscular. Corregir estos déficits mediante el fortalecimiento y ajustes posturales es vital para una reparación duradera. En conclusión, la salud del tendón depende de una biomecánica eficiente y una gestión adecuada de las cargas, logrando así una recuperación física integral y permanente.
- Enfermedades asociadas
- Diabetes Mellitus: La hiperglicemia crónica promueve la glicosilación avanzada de las fibras de colágeno, haciéndolas más rígidas y frágiles. Esto reduce la capacidad de reparación del tendón y aumenta significativamente el riesgo de tendinopatías y rupturas, especialmente en el manguito rotador y el tendón de Aquiles.
- Artritis Reumatoide (AR): Es una enfermedad autoinmune que causa inflamación crónica. Aunque ataca primariamente las articulaciones, la inflamación sistémica y la presencia de sinovitis pueden afectar directamente a las vainas tendinosas (tenosinovitis), causando dolor e hinchazón, y potencialmente dañando la estructura del tendón.
- Enfermedades Tiroideas: Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden afectar el metabolismo del tendón. El hipotiroidismo se asocia a menudo con el síndrome del túnel carpiano y tendinopatías por el depósito de mucopolisacáridos y una función muscular alterada.
- Edad y sexo
La tendinitis calcificante del hombro (o tendinopatía calcificante) es un subtipo específico caracterizado por la formación de depósitos de cristales de hidroxiapatita (calcio) dentro del tendón del manguito rotador, generalmente el supraespinoso. Su mayor prevalencia en mujeres de 30 a 60 años sugiere una posible influencia hormonal o metabólica, aunque la causa exacta sigue siendo incierta. Esta condición cursa con dolor muy intenso, a menudo agudo, que no responde bien a los tratamientos comunes para tendinosis. Se divide en fases (formativa, de reposo y resortiva), siendo la fase resortiva (cuando el cuerpo intenta reabsorber el calcio) la más dolorosa. El tratamiento a menudo requiere procedimientos específicos como la punción aspiración ecoguiada (lavado) o, en casos refractarios, la cirugía, para remover el calcio y aliviar la presión intratendinosa.
- Tipos de tendinitis más frecuentes
- Tendinitis del hombro (supraespinoso / calcificante)
El mencionado previamente.
- Riesgo de Complicaciones: Su complicación más grave es el desarrollo de capsulitis adhesiva o «hombro congelado», que puede afectar hasta a uno de cada tres pacientes, limitando severamente la movilidad del hombro.
- Pronóstico Quirúrgico: El tamaño del depósito es un factor pronóstico crucial: aquellos depósitos mayores a 1 cm tienen una probabilidad 2.8 veces mayor de requerir una intervención quirúrgica para su resolución, debido a la dificultad para la reabsorción espontánea.
- Tratamiento No Invasivo: Existe evidencia prometedora para el tratamiento no invasivo; específicamente, la aplicación de ultrasonido terapéutico a una dosis total de 4500 J ha demostrado ser capaz de lograr una reducción significativa en el tamaño de la calcificación.
- Tendinitis de Quervain (muñeca)
Esta descripción corresponde a la tenosinovitis de De Quervain, una condición que afecta específicamente los tendones abductor largo del pulgar (ALP) y extensor corto del pulgar (ECP) en el lado radial de la muñeca. Es muy común en individuos que realizan movimientos repetitivos de agarre, pinza y desviación de la muñeca, como los que escriben o digitan mucho, usan constantemente el celular (el «pulgar de WhatsApp») o cargan peso. La afección es una inflamación dolorosa de la vaina (tenosinovio) que envuelve a estos dos tendones. El diagnóstico se confirma mediante la realización de las Pruebas de Finkelstein y Eichhoff, que buscan recrear el dolor al estirar estos tendones. El tratamiento inicial incluye inmovilización y modificación de la actividad.
- Tendinitis rotuliana (rodilla de saltador)
La Tendinopatía Rotuliana, comúnmente conocida como «Rodilla del Saltador,» afecta el tendón rotuliano y es una lesión prevalente en deportistas que realizan saltos repetitivos, como en el voleibol y el baloncesto, debido a las altas fuerzas impuestas al aterrizar. Esta condición es frecuentemente agravada por desequilibrios musculares, donde la debilidad de grupos musculares clave, como los cuádriceps o glúteos, altera la mecánica de la rodilla y aumenta la tensión sobre el tendón. Otros factores de riesgo incluyen el uso de calzado inadecuado y la presencia de enfermedades crónicas como la diabetes, que comprometen la estructura del colágeno y la capacidad intrínseca del tendón para repararse. Por lo tanto, el manejo efectivo requiere un enfoque integral que combine la modificación de la actividad con ejercicios de carga progresiva para mejorar la tolerancia a la tensión.
- Tendinitis de la cadera (glúteo)
Existen tendinopatías menos comunes, pero clínicamente relevantes, en la región de la cadera. La tendinitis calcificante del glúteo, aunque rara, se caracteriza por depósitos de calcio en los tendones glúteos y, si es resistente al tratamiento conservador, puede resolverse efectivamente mediante cirugía endoscópica. Por otro lado, la tendinitis del iliopsoas es una afección en el tendón flexor de la cadera que a menudo surge como una complicación por irritación mecánica después de una artroplastia total de cadera. Un avance en el tratamiento biológico ha sido la introducción de los polinucleótidos (PN HPT™), que han demostrado resultados prometedores en estudios, reportando una reducción del dolor del 85% y una mejora funcional del 86% a las 24 semanas. Estos ejemplos subrayan la necesidad de abordajes de tratamiento individualizados y de explorar opciones que van desde la cirugía mínimamente invasiva hasta las terapias biológicas.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de la tendinopatía es un proceso riguroso que se sustenta en la combinación de la evaluación clínica y las herramientas de imagen. La exploración física es crucial, pues no solo evalúa la movilidad y la fuerza, sino que se apoya en maniobras diagnósticas específicas, como la Prueba de Finkelstein para la tenosinovitis de De Quervain, o las Pruebas de Jobe, Neer y Hawkins que orientan el diagnóstico de las tendinopatías del hombro y el pinzamiento. Complementariamente, la ecografía musculoesquelética es una herramienta diagnóstica esencial; no solo permite visualizar el engrosamiento, la degeneración y las calcificaciones dentro del tendón, sino que también sirve como una guía precisa para procedimientos terapéuticos como el barbotaje (aspiración de calcio) o las infiltraciones, asegurando la máxima precisión en el tratamiento.
Tratamientos efectivos para la tendinitis
- El manejo conservador de las tendinopatías constituye la base del tratamiento y busca la modificación de la actividad y la restauración funcional del tendón. Este enfoque comienza con el reposo relativo, donde se evita específicamente la actividad que provoca el dolor sin caer en el reposo absoluto que causaría atrofia. En cuanto a la termoterapia y farmacología, el uso de antiinflamatorios (AINEs) y hielo se reserva para la fase aguda o la tendinitis genuina, siendo menos efectivos para la tendinosis crónica, donde el calor podría ser más beneficioso. Sin embargo, el componente esencial y de mayor impacto a largo plazo es la fisioterapia, que funciona como un «entrenamiento nuevamente de la cuerda deshilachada para que soporte la carga». Esto se logra a través de la carga progresiva, comenzando con ejercicios isométricos para controlar el dolor y avanzando a ejercicios excéntricos, que son cruciales para estimular la reestructuración del colágeno, aumentar la tolerancia del tendón a la tensión y, finalmente, restaurar la fuerza funcional.
- Las infiltraciones de corticosteroides representan una opción terapéutica mínimamente invasiva que ofrece un alivio rápido del dolor en las tendinopatías; sin embargo, su uso debe ser considerado con cautela debido a sus limitaciones y riesgos según la evidencia clínica. Si bien son efectivas a corto plazo, su efecto analgésico y antiinflamatorio tiende a desaparecer a mediano plazo, lo que a menudo se traduce en una alta tasa de recurrencia del dolor una vez que el medicamento se metaboliza. Más preocupante es el potencial de complicaciones: en la tenosinovitis de De Quervain, específicamente, se ha reportado una tasa de complicaciones notablemente alta (hasta 63.6%), incluyendo atrofia grasa o despigmentación cutánea en la zona de la inyección. Además, la infiltración de corticosteroides puede ser perjudicial para el tendón, ya que puede debilitar su estructura colágena, especialmente si se inyecta directamente en el tejido, y por lo tanto, no se recomienda para tendinosis crónicas.
- El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se ha establecido como una opción terapéutica biológica prometedora y mínimamente invasiva para la tendinopatía crónica, superando algunas de las limitaciones de los corticosteroides. El PRP es un concentrado derivado de la propia sangre del paciente, y su mecanismo de acción principal es la liberación de factores de crecimiento que tienen la capacidad de promover la regeneración tisular al estimular la reparación celular y la neoproducción de colágeno en el tendón dañado (tendinosis). A diferencia del efecto transitorio de los corticosteroides, el PRP busca un resultado curativo, demostrando una mejora sostenida del dolor y la función a mediano y largo plazo.
- Los polinucleótidos (PN HP) representan una alternativa biológica moderna y altamente segura para el tratamiento de las tendinopatías, siendo especialmente eficaces en zonas de alta demanda funcional como el hombro y el bíceps. Estas moléculas de origen natural actúan promoviendo la regeneración del tejido mediante la estimulación de los fibroblastos y el aumento de la síntesis de colágeno, lo que ayuda a restaurar la integridad estructural del tendón dañado. A diferencia de otros tratamientos, poseen un excelente perfil de seguridad y una capacidad única para mejorar la hidratación de la matriz extracelular. La evidencia clínica destaca resultados sobresalientes a largo plazo, con una reducción del dolor del 85% y una mejora funcional del 86% al cabo de 24 semanas. Este enfoque regenerativo permite una recuperación sostenida, minimizando el riesgo de recurrencia y evitando los efectos degradantes de los corticoides sobre el tejido tendinoso.
- Los nutracéuticos como la curcumina, el resveratrol y otros extractos vegetales han ganado relevancia en el manejo de la tendinitis debido a su acción antiinflamatoria y antioxidante. Estos compuestos actúan modulando vías inflamatorias clave, como la NF-κB, lo que contribuye a reducir el dolor y la inflamación sin interferir negativamente con los procesos de reparación del tendón. Además, ayudan a disminuir el estrés oxidativo, un factor implicado en la degeneración del tejido tendinoso. A diferencia de los AINEs, su uso prolongado se asocia con menos efectos adversos gastrointestinales, renales y cardiovasculares, lo que los convierte en una opción más segura para tratamientos de mediano y largo plazo. También pueden emplearse como complemento de la fisioterapia y otras terapias regenerativas, favoreciendo una recuperación más integral del tendón.
Procedimientos guiados por ultrasonido
- El ultrasonido terapéutico es una técnica no invasiva que emplea ondas sonoras para generar efectos térmicos y metabólicos que aceleran la reducción de calcificaciones. Al aplicarse en dosis específicas como 4500 J, este tratamiento potencia el flujo sanguíneo y desestabiliza los depósitos de hidroxiapatita en el tendón. Su máxima eficacia se alcanza al integrarse con un programa de ejercicios de carga progresiva, facilitando la reabsorción biológica del calcio acumulado de forma natural. Esta sinergia mejora notablemente la función articular y reduce el dolor crónico sin necesidad de recurrir a procesos quirúrgicos invasivos. Por ello, se consolida como una herramienta conservadora esencial para pacientes con tendinopatía calcificante. Este enfoque integral permite una recuperación funcional duradera al restaurar la integridad del tejido afectado de manera segura.
- El barbotaje es un procedimiento percutáneo guiado por ecografía que consiste en irrigar y aspirar los depósitos de calcio intratendinosos, logrando un “lavado” que reduce de forma inmediata el dolor al eliminar el irritante químico responsable de la inflamación aguda. Aunque ofrece resultados rápidos, hasta un 47.5% de los pacientes puede requerir un segundo procedimiento para retirar restos más densos o persistentes. Al ser mínimamente invasivo, evita las complicaciones de la cirugía abierta y permite una recuperación funcional más acelerada. Tras el lavado, es esencial iniciar fisioterapia para restaurar la movilidad y prevenir nuevas calcificaciones. En conjunto, esta técnica se ha consolidado como una de las opciones más efectivas antes de considerar el quirófano en casos de dolor refractario..
Conclusión
Superar una tendinitis y evitar que se vuelva crónica depende de un diagnóstico preciso y un tratamiento integral que priorice la regeneración del tejido dañado. El uso de la ecografía permite aplicar con exactitud terapias de vanguardia como el PRP y las ondas de choque, las cuales reparan la lesión desde su estructura celular profunda. Este enfoque proactivo sustituye el reposo prolongado por una fisioterapia basada en el ejercicio, fundamental para fortalecer la matriz del tendón y recuperar la movilidad. Al integrar estos métodos bajo la evidencia científica, se garantiza una mejoría significativa que devuelve la calidad de vida al paciente de forma segura. En definitiva, la combinación de medicina regenerativa y rehabilitación activa representa la solución definitiva para transformar el dolor persistente en una recuperación sólida y duradera.
Bibliografía
- Tendinopathy – Diagnosis and treatment. Mayo Clinic.
- Platelet-Rich Plasma Injections for Chronic Tendinopathies in the Upper Extremities. CADTH Health Technology Review, 2023
- Efficacy and safety of extracorporeal shock wave therapy for upper limb tendonitis: systematic review and meta-analysis.
- Tratamiento del dolor en la tendinitis calcificada de hombro mediante el uso de Ondas de Choque Focales. Dominio de las Ciencias, 2020.
- Efectividad de las ondas de choque en el tratamiento de las tendinopatías.
- Tendons — time to revisit inflammation. British Journal of Sports Medicine.

